Pastel clásico de vainilla con mantequilla y salsa de suero de leche

Este pastel de mantequilla y vainilla es un clásico sureño: ligero pero con cuerpo, con una miga delicada que se deshace en la boca. Acompañado de una salsa de suero de leche tibia, agridulce, se convierte en un postre irresistible que evoca recuerdos de la infancia y cenas dominicales.

Con solo 7 ingredientes sencillos, es perfecto para cualquier día de la semana, pero lo suficientemente elegante para ocasiones especiales. No necesitas batidora: solo un bol y un poco de cariño.