¿Alguien ha pasado alguna vez por la desesperación por ese ruido estomacal de la madre que no dejaba que la persona durmiera de nuevo?
O, al contrario, ¿alguna vez has actuado sin pensar en las bellas consecuencias? El resultado es que la solución para otros hombres reside en esos frutos amarillos que deberían estar en el frutero de la cocina: el plátano.
Llegar en avión antes de dormir no es buena idea, todo lo contrario. Esta comida es como un pequeño tesoro nutricional que hace su magia mientras la buscas. Contiene triptófano, un aminoácido esencial que el cuerpo utiliza para producir serotonina y melatonina. Básicamente, el triptófano es la materia prima.
Este es el nutriente que tu cerebro necesita para producir las hormonas de la relajación y el sueño. Al consumirla, le proporcionas a tu cuerpo exactamente lo que necesita para relajarse.
Además, es rica en magnesio y potasio. Estos dos minerales son conocidos por sus propiedades naturales como relajantes musculares. Después de un día largo, los músculos suelen estar tensos o doloridos. Los plátanos ayudan a aliviar esta tensión señalando claramente que es hora de relajarse. El azúcar natural de la fruta también ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en sangre, evitando así los picos de adrenalina que a veces nos despiertan en mitad de la noche.
No intentes forzar las cosas. Para que sea eficaz y no contraproducente, lo ideal es consumirlo en el momento adecuado y tras una preparación adecuada.
Recetas e instrucciones para la noche: