Palitos de queso crujientes: ¡Deliciosos, fáciles y perfectos para cualquier ocasión!
Ya sea que busques un aperitivo irresistible para compartir con amigos, un capricho original o un delicioso gusto casero, estos palitos de papa y queso son la solución perfecta. Crujientes por fuera, tiernos por dentro, llenos de sabor y que sin duda encantarán a todos, jóvenes y mayores.
Puedes freírlos para un resultado súper delicioso o hornearlos para una versión más ligera, ¡pero igual de rica!
🛒Ingredientes (para 4 personas)
500 g de patatas (preferiblemente variedades resistentes como Russet o patatas tradicionales)
100 g de maicena (para compactar la masa cruda)
50 g de mozzarella rallada u otros quesos fibrosos (como scamorza o Emmental)
1 cucharada de ajo en polvo
Sal y pimienta al gusto
Perejil fresco picado (opcional, cuanto más fresco, mejor)
Aceite vegetal ligero (para freír)
(Para la versión al horno: un poco de aceite de oliva virgen extra)
Instrucciones paso a paso
Instrucciones paso a paso
Cocción de las batatas
Lave las batatas con piel bajo el grifo para eliminar cualquier resto de tierra. Cuézalas enteras en abundante agua con sal durante 25 a 30 minutos, hasta que estén muy tiernas (compruébelo con un tenedor: deben atravesarse fácilmente).
Cocinar las batatas con piel ayuda a conservar el almidón y el sabor. Escúrrelas y machácalas.
Déjalas enfriar un poco (no demasiado; deben mantenerse tibias para que sea más fácil trabajar con ellas) y pélalas. Machácalas con un machacador de patatas o un tenedor hasta obtener un puré suave y sin grumos.
Añade los condimentos.
Añade lo siguiente al puré:
Sal y pimienta al gusto
Ajo en polvo
Perejil picado finamente (opcional)
Queso mozzarella rallado
La mitad de la maicena
Mezcla bien con una espátula o con las manos hasta que esté todo integrado.
Dale forma a la masa