Añade gradualmente el resto de la maicena hasta obtener una masa suave pero manejable, similar a la de los ñoquis. Si es necesario, puedes añadir una cucharada extra de maicena o una cucharada de agua si está demasiado seca.
Estira y corta
Espolvorea ligeramente la superficie con un poco de maicena o harina. Toma una porción de masa, dale forma de cilindro y aplánala ligeramente con las manos hasta que tenga aproximadamente 1.5 cm de grosor. Con un cuchillo o un cortador de masa, corta varios palitos del mismo tamaño, de unos 6 a 8 cm de largo.
Preparación: Fritos o al horno
Versión frita (más deliciosa)
1. Calienta abundante aceite vegetal en una sartén o freidora de paredes altas a 175-180 °C (comprueba con un palillo: si sporrotea, el aceite está listo).
2. Deja algunos palitos en el aire caliente hasta que estén dorados y crujientes (aproximadamente 1 minuto).
3. Cubre con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Versión al horno (más ligera)
1. Precalienta el horno a 200 °C (400 °F).
2. Coloca los palitos en una tira de papel vegetal para que se calienten.
3. Unta con un chorrito de aceite o usa aceite en aerosol para obtener un color más dorado.
4. Deja reposar de 20 a 25 minutos, sin dejar de ver. Para una cocción más crujiente, termina de cocinar 2 o 3 minutos antes de terminar el gratinado.
Consejos y variaciones
Para una textura más fibrosa, coloca un cubo de queso en el centro de cada porción antes de comer.
Acompañamientos: Puedes añadir pimientos dulces, cúrcuma, pimiento rojo o provenzales para personalizar el sabor.
Sin gluten: Usa solo harina de maíz o harinas sin gluten.
¿Salsas para acompañar? ¡Pruébalas con mayonesa, kétchup, salsa de yogur o queso crema!
Tiempos y razones
Tiempo de preparación: 30 min
Tiempo de cocción: 10 min (fritas) o 25 min (sin cuerno)
Enjuagar aproximadamente 4 veces
Conservación: Las patatas crudas se pueden conservar en el refrigerador hasta 24 horas, cubiertas con film transparente, o congelar inmediatamente.
—
¿Por qué te encantará esta receta?
Ingredientes sencillos y saludables
Cero desperdicio (perfecto para aprovechar las patatas sobrantes)
Crujientes por fuera, suaves y tiernas por dentro
Ideal como entrante, plato principal o aperitivo