"No digas nada todavía..." susurró Richard. "Puede salvarnos."

"No digas nada todavía..." susurró Richard. "Puede salvarnos."

Las voces de arriba se acercaban cada vez más.

Risas.

Escalones.

Gente.

Mi corazón latía con una fuerza que dolía más que la caída misma.

"¿Qué quieres decir?" murmuré, apenas moviendo los labios.

Richard me estrechó la mano.

"Ethan... No lo sabe.

Silencio.

"¿No sabes qué?"

Richard respiró hondo.

"Que tu padre biológico... sigue vivo.

Sentí que el mundo volvía a girar.
"Richard... ¿Qué quieres decir?

"Hace años", susurró. Antes de que tú y yo nos casáramos... Ya estabas embarazada.

Se me quedó la mente en blanco.

"Esto... No es verdad...

Pero lo fue.

Un recuerdo.

Una noche.

Un error.

Un secreto que enterré tan profundo que dejé de verlo.

"Lo supe desde el principio", continuó. "Pero decidí criarle como si fuera mi propio hijo."

El dolor en el pecho ya no era solo físico.

"Así que... ¿Por qué ahora?

Richard apretó los dientes.

"Porque el hombre que hay detrás... no es solo Laura.

Silencio.

"Es el verdadero padre de Ethan.

El aire desapareció.

-No...

"Sí", dijo. "Reapareció hace un año. Lo encontré en los registros financieros. Transferencias ocultas. Lentillas. Él lo financió todo."

Sentí un escalofrío en la piel.

-¿Por qué?

"Porque quiere recuperar lo que cree que es suyo."

Pausa.

"Y eso... Incluye todo lo que construimos.

Arriba, las voces estaban más cerca.