Cayendo en el vacío al quedarnos dormidos: ¿qué sucede realmente en nuestro cerebro?

Una teoría evolutiva ofrece una explicación fascinante: estos espasmos podrían ser...
Un vestigio de la época en que nuestros ancestros dormían en los árboles. El cerebro, por reflejo, comprobaba que el cuerpo no corría riesgo de caerse de una rama. Una especie de prueba de vigilancia heredada de la prehistoria.

Factores que intensifican estos espasmos
Ciertas circunstancias pueden hacer que estos movimientos bruscos sean más frecuentes o intensos:

– Estrés y ansiedad: un cerebro hiperactivo continúa enviando señales al cuerpo, incluso en reposo.

– Cafeína y otros estimulantes: retrasan conciliar el sueño y aumentan la excitabilidad muscular.

– Ejercicio nocturno: mantiene los músculos alerta y dificulta la fase de relajación.

– Falta de sueño: la privación de sueño hace que la transición al sueño sea más abrupta y agitada.

¿Debemos preocuparnos?