6. Dejar fermentar de 8 a 10 horas sin moverlos
Este es el paso más importante:
No muevas los frascos. No los agites. No los destapes.
Déjalos reposar tranquilamente entre 8 y 10 horas.
Si quieres un yogur más suave, 8 horas serán suficientes.
Si quieres un yogur más espeso y con sabor más intenso, déjalos 10 horas.
Durante este tiempo, los fermentos lácticos transforman la leche en yogur, creando una textura firme y cremosa.
7. Llevándolos al frigorífico: 4 horas mínimas
Una vez pasado el tiempo de fermentación, guarda los frascos en la nevera.
Déjalos enfriar al menos 4 horas antes de consumirlos.
Este paso fija la textura y mejora el sabor.
Después de este reposo en frío, tu yogur tendrá un sabor espectacular.
8. Para un yogur más espeso: colarlo en gasa
Si prefieres un yogur estilo griego, aún más espeso, puedes colarlo.
¿Cómo hacerlo?
Coloca un colador sobre un bowl.
Cúbrelo con una gasa o paño fino limpio.
Vierte el yogur y llévalo al frigorífico de 2 a 4 horas.
El suero caerá al bowl y quedará un yogur denso y cremoso.