En las personas con diabetes, el exceso crónico de glucosa inflama el endotelio vascular, reduce la producción de óxido nítrico y provoca rigidez arterial, lo que provoca piernas frías, calambres nocturnos y una cicatrización lenta de las heridas, empeorando la fatiga y las molestias diarias. Esto también afecta a la intimidad, con una respuesta y sensibilidad vascular reducidas, haciendo que los momentos especiales sean frustrantes y distantes. Estudios observacionales muestran que hasta el 75% de los hombres y el 50% de las mujeres con diabetes reportan dificultades con la función sexual, a menudo debidas a una mala microcirculación, que puede provocar estrés emocional y aislamiento. La deficiencia de ciertos suplementos vitamínicos agrava estos problemas, haciendo que el hormigueo en las extremidades y la baja libido parezcan "normales" pero complican el control glucémico. Aquí es donde entran en juego tres suplementos vitamínicos, que los científicos estudian con interés por su potencial para apoyar la circulación y la vida sexual de adultos con diabetes.