Cinco minutos después del divorcio, volé al extranjero con mis dos hijos. Mientras tanto, los siete miembros de la familia de mi exsuegra se reunieron en la sala de maternidad para escuchar los resultados de la ecografía de su amante, pero las palabras del médico les dejaron atónitos.

"¿Una discrepancia? ¿Qué significa eso?" Marcus ladró, su voz subiendo en pánico.

El doctor se arregló la bata de laboratorio y pulsó un botón de interfono en la pared. "Conéctame con el departamento legal y pon seguridad en la sala de ecografía tres inmediatamente."

Marcus se quedó paralizado. El rostro de Penélope pasó de pálido a completamente translúcido. La puerta, que no estaba completamente cerrada, fue empujada por Linda y Roxanne, que escuchaban a escondidas.

"¿Pasa algo con el bebé?" Linda jadeó, aferrándose a sus perlas.

El doctor se giró para mirar a toda la familia, su voz resonando con una claridad absoluta y aterradora. "Señor Henderson, basándose en el desarrollo fetal, la densidad ósea y el tamaño gestacional, la concepción ocurrió exactamente cuatro semanas antes de las fechas indicadas en los formularios de ingreso."

El aire en la habitación pareció solidificarse en hielo. Marcus miró a Penélope con ojos abiertos de par en par e incrédulos.

Penélope miró al suelo, incapaz de sostener su mirada. "No lo entiendo", tartamudeó Marcus. "¿Un mes? Eso es imposible. Ni siquiera estábamos juntos entonces."

"Quiero decir," interrumpió el doctor, su voz bajando una octava, "que la señorita Penélope ya estaba embarazada antes de que comenzara su cronología documentada de intimidad exclusiva. Durante un mes entero."

Capítulo 3: El fantasma en la máquina

"¿De quién es este hijo?" El rugido de Marcus resonó por los pasillos áridos de la clínica, un sonido de orgullo primigenio y herido.

Penélope se sentó en la camilla de exploración, levantando su fino vestido de papel como si quisiera protegerse de la furia repentina del hombre al que había manipulado. "¡Marcus, espera! ¡El doctor está cometiendo un error, es solo un estirón!"

Sollozó, con voz aguda y desesperada. El Dr. Vance negó lentamente con la cabeza. "La medicina no tiene estirones de crecimiento que se salten un mes entero de gestación, señorita Penélope. Las medidas son indiscutibles."

Roxanne se lanzó hacia delante, con el rostro torcido de rabia. "¡Mentiroso! ¡Usaste a este bebé para que comprara ese piso! ¡Nos usaste!"

En medio del caos, el móvil de Marcus volvió a vibrar. Pero esta vez no era una llamada de amante. Era Andrew, su director financiero.

Marcus respondió, con la mano temblorosa. "¿Qué?" siseó por el auricular.

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