¿Y qué hay de la visión? Aunque no te “devolverá” la vista si necesitas lentes, la remolacha es rica en nitratos naturales y vitamina A. Estos nitratos se convierten en óxido nítrico en el cuerpo, lo que dilata los vasos sanguíneos y mejora drásticamente la microcirculación que llega al globo ocular, reduciendo la fatiga visual y protegiendo los ojos del estrés oxidativo y el daño celular.
Para potenciar este jugo desintoxicante, lo combinaremos con zanahoria, creando el elixir perfecto para tu salud digestiva y ocular.
Ingredientes necesarios:
1 remolacha (betabel) mediana, cruda y pelada.
1 zanahoria fresca (excelente fuente de betacarotenos para la vista).
El jugo de 1 limón (su vitamina C ayuda a absorber el hierro de la remolacha).
1 vaso de agua purificada.
Preparación paso a paso:
Lava muy bien la remolacha y la zanahoria para eliminar cualquier resto de tierra.
Pela ambos vegetales y córtalos en cubos pequeños para facilitar el trabajo de tu licuadora.
Introduce los trozos en el vaso de la licuadora y añade el vaso de agua.
Licúa a máxima velocidad durante 1 o 2 minutos hasta obtener una mezcla líquida y lo más homogénea posible.