## Dolor o incomodidad: una alerta silenciosa
A veces, una mordedura inesperada puede ser una forma para que el gato comunique que algo va mal.
Un animal que normalmente le gusta ser acariciado, pero que empieza a morder cuando tocas una zona concreta del cuerpo, puede estar mostrando molestias o dolor.
Fíjate si ha habido algún cambio reciente en el comportamiento.
¿Tu gato evita que le toquen? ¿Estás escondiendo más de lo habitual? ¿Estás comiendo o bebiendo de forma diferente? ¿Eres menos activo? ¿Estás maullando de una forma inusual?
Estos cambios pueden requerir una evaluación veterinaria.
Nunca intentes averiguar la causa del dolor presionando repetidamente la zona o obligando al animal a permanecer quieto.
## También puede haber una mordida durante los abrazos
No todas las mordeduras ocurren porque el gato esté asustado o enfadado.
Algunos gatos dan pequeñas mordidas durante los momentos de interacción como parte de su comportamiento social o juego. La intensidad y el contexto son importantes para entender lo que está ocurriendo.
Una mordida muy ligera, sin signos de tensión, puede ser completamente diferente a una mordida acompañada de gruñidos, cuerpo rígido, orejas hacia atrás y un intento de escape.
Por lo tanto, no existe una única interpretación para todas las mordeduras de gato.
Lo más importante es observar **el conjunto de señales** que presenta el animal.
## Cómo evitar las mordeduras durante el juego
Una de las mejores formas de reducir las picaduras es evitar convertir tus manos y dedos en juguetes.
En lugar de jugar directamente con las manos, usa juguetes apropiados, como varitas, pelotas o juguetes aptos para gatos.
De este modo, el animal puede expresar su comportamiento natural de caza sin asociar las manos humanas con algo que puede ser mordido.